martes, 31 de mayo de 2016

La enseñanza programada




La enseñanza programada se puede definir como el establecimiento de niveles o estándares de conocimiento que debe alcanzar un estudiante tanto en un año escolar como en un periodo o etapa educativa. Se pretende que el docente sea el medidor del cumplimiento satisfactorio de los distintos niveles  de apropiación del contenido mediante el uso de calificaciones que valoran numéricamente lo aprendido. Esta enseñanza se encarga de seleccionar a los estudiantes más aptos o que cumplen  a cabalidad la relación tiempo-contenido, es decir retienen la información impartida y la reproducen dependiendo de la actividad que se realice en clase. Los parámetros que separan a los estudiantes por categorías (sobresaliente – insuficiente) son establecidos primero por la tradición histórica de la concepción del aprendizaje (tradicionalista); segundo por el sistema educativo de cada país (burocracia educativa); y en tercer lugar, por cada institución educativa (directivos).
Lo expresado refleja la concepción errada sobre los conceptos de aprendizaje y conocimiento, pretende medir el conocimiento al segmentarlo por niveles, módulos y temas que el estudiante ha “aprendido”, en realidad memorizado, al practicar evaluaciones estandarizadas que penalizan el error. Cabe destacar que esta enseñanza pretende que los estudiantes se apropien del contenido, lo asimilen y transformen en conocimiento de una forma pasiva, es decir el estudio meramente teórico y desecha lo práctico (la acción en actividades académicas) porque no relaciona la actividad con el aprendizaje. Ejemplo: aprender sobre la naturaleza dentro del aula de clase.
Dentro de las prácticas pre profesionales se observaron situaciones que describen perfectamente este tipo de enseñanza: Una clase de matemáticas con el tema Regla de tres simple, se trabajó con la exposición por parte de la docente, la revisión del texto escolar donde se encontraba el contenido a tratar (partes, reglas, procedimiento), se realizaron diferentes ejercicios donde se repetía el proceso mecánicamente (sin cambiar los términos) se plantearon ejercicios para desarrollarlos de forma individual, y se envió como tarea para la casa 10 ejercicios del libro de trabajo escolar. Al siguiente día los estudiantes que “aprendieron” sobre el tema entregaron la tarea y recibieron su calificación. Al realizar la anticipación de la clase se propusieron 5 ejercicios para recordar el procedimiento de la regla de tres simple, los tres primeros ejercicios fueron
resueltos fácilmente, pero eventualmente surgió la oportunidad de cambiar el término a encontrar (variante) en este sentido los estudiantes que entregaron el deber no pudieron resolver los ejercicios. Se demuestra que efectivamente no se desarrolló el conocimiento, porque no se otorgó un grado de significancia y valor práctico del tema. Lo que se calificó fue simplemente la repetición de un proceso matemático, en el que intervienen datos numéricos simples y sin representatividad.
La relación de la publicación del diario Infolibre sobre el proceso de evaluación que llevo a cabo en España y la enseñanza programada, es el instrumento para segregar y diferenciar a los estudiantes. Es un examen que pretende calificar el conocimiento, con preguntas de selección múltiple, y no permite otra forma de expresión que evidencie de la adquisición del mismo. El problema radica en que los diferentes sistemas educativos pretenden por un lado, que los estudiantes desarrollen competencias, habilidades, aptitudes, valores etc. pero no utilizan medios de evaluación flexible adecuados a cada estudiante; y por el otro, valora de forma absoluta la asignación numérica que se otorga a un niño, dotándole de estímulos (ingresos a colegios, ayudas económicas o becas)  pretendiendo que esta nota refleja de forma cabal su inteligencia.  

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